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COOPERATIVAS Y ESTRUCTURA PRODUCTIVA:

Una vuelta a la producción nacional y popular

Por Emanuel Barboza

Esta pandemia mundial encuentra a la Cooperativa Provincias Unidas Ltda. y al país en medio de una crisis económica heredada del gobierno neoliberal de Mauricio Macri. “Cuando un evento inesperado sucede, como esta pandemia, los economistas siempre tratamos de identificarlo y clasificarlo dentro de dos categorías muy sencillas: oferta o demanda. El gobierno neoliberal de Cambiemos y el COVID-19 afectaron a las dos, pero con diferente intensidad y dependiendo de cada sector. En la economía Argentina existen miles de empresas y millones de trabajadores donde la distinción entre oferta y la demanda no existe; y donde tampoco existe el acceso al crédito. Y ese justamente es eslabón más débil de toda la economía.” (E. Álvarez Agis, 2020)

Más allá de la terrible deuda y la gran depresión económica, nuestro país arrastra desde 1976 una desindustrialización producto de estas políticas, aplicadas a partir de la dictadura civil y militar, que a sangre y fuego corto de cuajo el final de la sustitución de importaciones y la floreciente industria exportadora de bienes industriales de Argentina al mundo entero. Gracias a la apertura de manufacturas importadas y la valorización financiera implementada por José Alfredo Martínez de Hoz, la industria (pequeña, mediana y alguna de las grandes) y sus trabajadores padecieron sus horas más oscuras. Durante este periodo y la posterior llegada de la democracia, vivimos caídas de los salarios reales, cierre

de empresas, transnacionalizaciones, hiperinflación, fuga de capitales y hacia los noventa y principios del milenio el desguace del estado y todas sus empresas.
“Los ideólogos de este proceso comparten una visión donde la división social del trabajo tiene un objetivo común: legitimar un determinado orden político, lo que incluye no sólo las relaciones de dominación, sino también un determinado reparto del excedente.” (C. Scaletta, 2020)

Este modelo de estructura desequilibrada, basado en el complejo agroexportador de materias primas y acumulación financiera colapso en 2001. Luego vinieron doce años de industrialización durante los gobierno de Néstor y Cristina Kirchner, donde las empresas creadoras de valor agregado industrial volvieron a renacer. “En esta etapa se verifico una nueva capacidad del estado, que no se verificaba al menos desde los gobiernos nacional- desarrollistas de posguerra, para intervenir activamente en la disputa por la apropiación de esa renta y para reorientarla hacia la acumulación interna. Los ejes de estos gobiernos fue la apuesta a la integración regional en oposición a un alineamiento más o menos explícito con estados unidos, revalorizar las funciones de “bienestar” del estado frente a una lógica más individualista de asignación de los recursos y el impulso a la ampliación de derechos sociales y civiles fueron características de este periodo. Sin embargo recibieron una crítica de tipo “liberal-republicana”, posición que llevó a cierto sector a acercarse políticamente a posturas más conservadoras.” (S. Sztulwark, 2017) Pero en este contexto muchas de estas empresas no llegaron a madurar y nuevamente fueron arrasadas por un aluvión neoliberal que arrastro a muchas a su cierre en el periodo desde 2015-2019.

En el sector que nuclea a las fábricas de muebles se verifico, durante estos cuatro años, una fuerte crisis con caídas de hasta el 60% de las ventas en las empresas más predominantes del mercado, generando una caída de la producción de bienes del 37% y de madera en torno al 16% y su respuesta fueron los despidos en el 35% de las madereras, según datos de la Federación Argentina de la Industria Maderera y Afines (FAIMA) e INDEC.

Entre estas pymes que no soportaron la caída del mercado y cerraron sus puertas se encontraba la fábrica Muebles Madariaga S.A. Gracias a la lucha de sus trabajadores por sostener dignamente su fuente de trabajo, hoy se transformó en Cooperativa Provincias Unidas Ltda. Y posee todavía, la capacidad de seguir generando bienes muebles de gran valor agregado. Ellos no solo sostuvieron su fuente de ingreso, sino que además procuraron entablar relaciones más estrechas con organizaciones sociales, como FE.TRA.E.S (Federación de Trabajadores de la Economía Social Ltda.), La Municipalidad de Avellaneda, la Universidad de Avellaneda (UNDAV) a través de la Carrera de Economía, la Universidad Tecnología Nacional (UTN), entre otros, dando de esta forma los pasos adecuados para sostener la lucha de la unidad productiva y de muchos otros compañeros en situaciones similares.

Lanzados los integrantes de la cooperativa a sostener el proyecto, lograron la articulación con la carrera de economía de la UNDAV y de esta manera pudieron tener una proyección de la posible salida a la crisis de la empresa, apoyando las potencialidades existentes y resolviendo las falencias en que había incurrido la malograda pyme. En este recorrido se verifico la falta de mantenimiento de muchas maquinas obsoletas que tenían potencial en otros nichos del mercado del mueble no explotadas por Muebles Madariaga S.A. y se puso en marcha un proceso de recuperación y reordenamiento de la producción para la nueva cooperativa en conjunto con la UTN. Se puso énfasis en la producción en base a mano de obra intensiva para subsanar los problemas de costos variables y de materia prima. Se eligió como puntapié el proceso de reciclado de pallets, al poder obtenerlos de manera gratuita en la zona de Avellaneda y con el apoyo de la Municipalidad a través de sus programas de reciclado. De esta manera pueden llegar a la fábrica para su procesamiento, obteniendo así la materia prima sin costo. Este tipo de mobiliaria puede ser producido con maquinaria manual y de bajos precios. Las maquinas obsoletas de la fábrica se pusieron en valor con costo mínimo de piezas y al aporte técnico de la UTN, logrando tener herramientas para la producción en serie que estaban arrumbadas en la malograda empresa. Teniendo la base para comenzar la producción se desarrolló un proyecto de fabricación y comercialización de productos en reciclado de madera para el mercado mayorista y minorista de muebles.

En esta nueva etapa del capitalismo se puede tomar la distinción entre invención e innovación para pensar el cambio estructural. La invención es la actividad de creación de nuevo conocimiento. La innovación, en cambio, consiste en el uso de ese conocimiento para obtener una ventaja en el mercado que actúe como fuente de renta. La forma particularmente novedosa en que se anudan ambas dimensiones es el acontecimiento que da lugar al surgimiento de un nuevo capitalismo. (S. Sztulwark, 2017)

El diseño de la estrategia para la continuidad productiva propuesto por la carrera de economía de la UNDAV se basa en la innovación en base a los conocimientos previos de los cooperativistas y la dinámica de las nuevas tecnologías para un mercado en constante evolución. Es por esto que segmenta los mercados, diferenciando enfoques y lecturas sobre los posibles clientes.

Los procesos productivos se diferencian cada vez más por el contenido cognitivo del trabajo, por la implicación en el proceso de trabajo de las facultades genéricas del ser humano, esto es, el lenguaje y la comunicación. De este modo, se presenta una nueva relación entre empresa y sociedad. Estos procesos de valorización cognitivo tienen que ver con sistemas que crean conocimiento, en una esfera que excede el lugar de la fábrica como espacio de acumulación. Y pone en primer plano a la empresa en tanto organización cuya función es, de manera creciente, explotar económicamente el conocimiento creado por la sociedad. Estas nuevas dinámicas de creación de conocimiento aluden al sistema científico tecnológico, pero también a diversos modos de creación de lenguaje y cultura que circulan de manera autónoma respecto de los sistemas formales de creación de conocimiento.

El desarrollo de este proceso productivo de mano de obra intensiva en base a maquinaria preexistente en la empresa y de baja productividad tiene su fortaleza en el trabajo realizado por la Cooperativa en conjunto con la Federación de Trabajadores de la Economía Social (FE.TRA.E.S.). Gracias al trabajo en conjunto, se logró obtener para los compañeros cooperativistas la línea de subsidios Salario Social Complementario (hoy Potenciar Trabajo) que brinda un sustento económico para cada uno de ellos.

Frente a estos nuevos desafíos vemos que la dinámica de innovación de la cooperativa recorre el camino correcto, y sus frutos se reflejan en sus novedosos procesos productivos y sus nuevos modelos con la inserción en diferentes nichos del mercado.

Hoy, frente a este terrible panorama mundial, creemos que el Estado desde sus diferentes poderes, judicial, legislativo y ejecutivo debe ser el conductor del desarrollo y la inversión para el resurgimiento de nuestra nación dentro de un contexto nunca antes conocido en los más de 200 años de historia desde nuestra independencia.