Salud y Desarrollo Comunitario

​Líneas de Trabajo Integrales

Esta línea de trabajo profundiza un abordaje integral de la salud, entendida como un derecho humano fundamental, que privilegie la promoción y la prevención de prácticas sostenibles de salud desde una perspectiva de género y territorial. En ese sentido, la construcción de un modelo de atención y cuidado que no fragmente al sujeto y que se fortalezca en la red de instituciones con base en la comunidad, requiere de un profundo cambio cultural. Por eso esta área de trabajo es un conjunto analítico de conocimiento y práctica que abarca desde la consideración  del sistema de recursos humanos, físicos, financieros e institucionales en relación al nivel y calidad de respuesta a la demanda local, hasta la atención de los detalles en las prácticas de cuidado cotidianas que construyen un paradigma sanitario más humano.

 

La salud está socialmente determinada. La alimentación, las condiciones de trabajo, de vivienda, educación, la disponibilidad de agua segura y saneamiento y los estilos de vida en distinto grado saludables, la exposición a factores de riesgo ambientales tales como la contaminación con agentes químicos, físicos o biológicos y la accesibilidad al sistema de salud son algunas de las variables que debemos tener presentes. Por ello las políticas públicas en la materia deben orientarse a evaluar, corregir, controlar y prevenir esos factores socioambientales que pueden afectar de forma adversa la salud de las generaciones presentes y las futuras, trabajando en las diferentes áreas que la afectan con la participación y articulación de los actores necesarios. 

 

La estrategia de abordaje es inescindible de nuestras áreas transversales, la salud comunitaria se construye desde la realidad local y ambiental, en tanto los problemas suceden en una comunidad arraigada en un territorio porque es es allí donde la persona enferma y se cura. La construcción de esta estrategia requiere de la participación de todos los actores que integran el campo de la salud, pero sobre todo de los trabajadores, las trabajadoras y sus organizaciones. Actores necesarios para planificar acciones comprensivas de las diferencias de género, etnia y clase, que sean multiplicadoras de prácticas saludables. 

 

El abordaje de este eje de trabajo tendrá una perspectiva integral, haciendo especial énfasis en áreas de la salud como la cuestión del acceso y la integración de las personas con discapacidad. Esto para acercar derechos a quienes se encuentran en condiciones más vulnerables, como por ejemplo el abordaje de las problemáticas de salud mental, en tanto campo relegado por el paradigma médico hegemónico y centrado en la atención hospitalaria. 

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CURSO

SALUD MENTAL Y SALUD COMUNITARIA

Jornada 1º

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UNA NARRATIVA DE LA  PANDEMIA EN LA EXPERIENCIA DEL BARRIO VILLA AZUL

Por Melina González Barragán y Sol Fogliarini