Herramientas metodológicas para la construcción de comunidad local
LA POLÍTICA COMO HERRAMIENTA PARA LA TRANSFORMACIÓN
Método, trabajo y construcción, también creatividad y decisión
Rosana Echarri
Presidenta
Equipo de investigación social
Rocío Acosta | María Sol Fogliarini | Martina García
Diseño y edición
Eugenia Prieto
INTRODUCCIÓN
El presente documento tiene la finalidad de facilitar el encuadre metodológico que Ideal Avellaneda aplica para la definición y gestión de su programación. La definición metodológica y la construcción de herramientas es para nuestro instituto una tarea de implementación en la gestión concreta de nuestras iniciativas propias o asociadas, al mismo tiempo que se constituye como una línea permanente de investigación e innovación.
Desde nuestra perspectiva, el diseño de herramientas metodológicas enfocada a la consecución de una gestión de acción concreta - con impacto territorial y en la calidad de vida de las personas - debe ser considerado propiamente desde lo efectivo de su instrumentalidad, no como un fin en sí mismo, sino como una condición de base indispensable para el trabajo en equipo en función de abordar una iniciativa de carácter integral.
Este documento tiene la pretensión de brindar conceptos y herramientas que favorezcan la identificación y el diseño de políticas públicas participativas en el marco del modelo de desarrollo sostenible de alcance local que construimos y estudiamos desde Ideal.
No es pretensión de este trabajo desarrollar en términos académico-metodológicos de forma exhaustiva las herramientas propias de las tecnologías aplicadas a la gestión de organizaciones, más bien es nuestro interés reflejar la construcción real de herramientas que sobre esa base teórica construimos en lo cotidiano para gestionar las propuestas que creamos o a las que adherimos.
Como es sabido, la historia de las sociedades y sus Estados y su forma de organización se modifica a lo largo del tiempo, como resultado del proceso histórico y en función de los modelos de desarrollo que se adoptan, lo que define un perfil específico de intervención y su forma de organizarse al interior, así como también los límites y formas que se establecen en la relación Estado/sociedad.
En términos de organización, y en el marco de la definición de modelo de desarrollo local sostenible, este documento se desarrolla en función del concepto “ciclo de política pública” e incorpora herramientas propias de metodologías de gestión que contempla la perspectiva de planificación/participación considerando los contextos de intervención como espacios dinámicos y en permanente transformación.
Al mismo tiempo, en el marco de identificación que propone un encuadre de “modelo”, indagamos sobre dinámicas innovadoras diversas en el ámbito del desarrollo de cada uno de los proyectos o acciones. Sobre esta base haremos el ejercicio de incorporar herramientas y conceptos propios de la gestión en innovación social, metodología más versátil y con interesantes resultados a instancias de la gestión de equipos.
Sin perjuicio de lo anterior, la metodología de planificación estratégica y sus herramientas “marco lógico” o PDM siguen teniendo gran alcance de efectividad cuando se está pensando en la organización, con impacto social y público, desde el Estado y la Sociedad Civil en conjunto.
Esperamos que este documento resulte ser una “caja de herramientas” que facilite la puesta en marcha de la programación colectiva, fundamentalmente porque para construir efectivamente en red, tenemos que tener un método claro y preciso que nos permita hablar un idioma común y crear en conjunto la realidad que queremos habitar. Integrar los conocimientos individuales, sectoriales, parciales es indispensable para adquirir una mirada estratégica de conjunto: un modelo, expresado en planes, programas, proyectos, acciones y eventos que se distinga por ser base de consenso de los actores locales desde el Estado hasta las instituciones comunitarias, empresas, cooperativas, organizaciones sociales, vecinos, vecinas y vecines.
El resultado de este proceso de integración de intereses, propósitos y sectores resulta ser un todo superador de la suma de sus partes con la potencialidad de unificar la acción territorial y universalizar los resultados de su implementación de forma tal que alcance a toda la comunidad socio-política.
CAPÍTULO 1
I- IDEAL AVELLANEDA: DEFINICIÓN DEL ESPACIO COLECTIVO
IDEAL AVELLANEDA es un ámbito que busca fomentar el intercambio, la participación y el debate sobre diferentes iniciativas y políticas públicas que queremos se desarrollen en nuestra ciudad. ¿Qué ciudad queremos? ¿Cómo vemos a Avellaneda inserta en el entramado de nuestra provincia, del AMBA, de nuestro país y a nivel global? Entendemos que la sostenibilidad de las políticas públicas y de nuestros derechos requieren de una fuerte apropiación por parte de la sociedad. Por eso, proponemos espacios de diálogo continuos entre la sociedad y el Estado, para nutrir la toma de decisiones públicas de mano de actores localmente involucrados y donde el acceso a la información -a tiempo eficiente- sobre políticas públicas vigentes son vías imprescindibles para garantizar la participación política y la cogestión Sociedad-Estado.
En este sentido, IDEAL busca cumplir un rol de facilitador entre la consolidación de una amalgama de recursos propios de la sociedad local; recursos ligados con el saber, la creatividad, la historia, las redes construidas, los dones propios de cada habitante puestos al servicio de la comunidad.
El redimensionamiento de la esfera pública y la participación activa de la ciudadanía en los hechos de la vida cotidiana resultan indispensables para generar una sociedad realmente democrática. Posibilitan que los habitantes incidan en las esferas decisorias y tengan voz en los asuntos públicos, creando y profundizando canales de democratización efectiva de la vida social.
Entendemos la ciudadanía como un proceso, es decir como resultado de una acción colectiva. Por lo tanto, la ciudadanía deja de ser considerada una concesión o un mero estatus legal, y se convierte en el efecto de una acción cívica grupal de la que somos parte.
Creemos en un Estado local del que podamos formar parte desde la articulación concreta que ofrece, como marco, ser parte del “tejido organizacional” del diseño e implementación de la política pública, trascendiendo el mero estado relacional para hacerlo real en la ejecución y sostenimiento de acciones con impacto en la comunidad local. Un Estado que diseñe en red, potenciando sus recursos, a partir de la sinergia de la puesta en movimiento de todos los actores locales que, en diversidad de ámbitos, tejen diariamente la trama de la comunidad que habita el territorio de la ciudad.
Hace algunos años en función de los modelos cíclicos de desarrollo y gestion de politicas publicas, conviven en las estructuras del Estado políticas que se estructuran a partir del financiamiento total del Estado y otras programaciones que parten de la convocatoria de inversión de otros actores del llamado tercer sector, además del sector económico privado. ¿De qué Estado venimos, qué Estado estamos transitando? ¿Cuál es el Estado deseable en un futuro próximo?, son algunos de los interrogantes que nos convocan desde Ideal Avellaneda.
II- PRINCIPIOS ORIENTADORES DE LA ACCIÓN COLECTIVA
La construcción colectiva
Trabajamos bajo un principio que se basa en la experiencia de un colectivo social (vecinos y vecinas de un barrio, organizaciones sociales, trabajadores y trabajadoras, cooperativas, grupos de investigación, etc.) para construir conocimientos de manera conjunta sobre una temáticas de interés.
“Como organización somos interpelados por distintas problemáticas, y respondemos, asociándonos con otros para pensar y hacer (...). En el caso en que participamos individualmente, lo hacemos porque estamos buscando construir nuestra vida cotidiana con otros, junto a otros, y teniendo esa posibilidad de pensar-hacer con otros como referencia: en el día a día, en nuestras casas, con nuestras familias, con nuestras comunidades barriales y con nuestras comunidades educativas y culturales de referencia. Así vamos produciendo una serie de prácticas e ideas sobre esas prácticas que se construyen con otros y para todos los involucrados. Por eso las denominamos colectivas. Cuando lo hacemos como organización nos orienta el mismo sentido de lo colectivo: con otros y para todos. Pero en este caso existen momentos de reflexión dentro de nuestra organización de forma constante y permanente: vamos y venimos del espacio colectivo y pluri-sectorial hacia nuestra organización y viceversa, discutimos internamente lo que se propone en el espacio colectivo, tomamos decisiones y analizamos alternativas y las llevamos al espacio colectivo como propuestas” (Heras Monner Sans, Ana Inés y Burin David, 2013)1.
Trabajo en equipo. El contexto sobre el que enfocamos nuestra acción es complejo y requiere plasmar una mirada amplia para organizar la acción de forma tal que abarque al sujeto al que se dirige la política desde todas las aristas que lo constituyen, como ser individual, social y político. Ya se ha logrado plasmar en el diseño de las respuestas públicas la perspectiva integral luego de décadas de medidas cortas de impronta sectorial que no resolvian las problemáticas a las que estaban dirigidas. Hoy el diseño de una acción que busque resolver una problemática y/o intente promover algún aspecto innovador requiere de la confluencia de saberes múltiples y en este punto es que el equipo se resignifica. Un equipo que acompañe la acción de toma de decisión es la clave para una gestión asertiva y dinámica. El equipo es mucho más que la suma de las partes: al vincularse desarrollan una dinámica que les es propia y que se descubre día a día, por lo cual ordenarla y conducirla, mantener los canales de diálogos abiertos y estar atentos a las necesidades de redireccionamiento es la gimnasia que se practica para ajustar el núcleo gestivo a la realidad siempre cambiante.
Por otra parte, desde Ideal pensamos en una “mesa circular” en la gestión de cada proyecto específico a fin de entender la gestión en las fases del ciclo de proyectos2. El proyecto pasa por distintas fases, por lo tanto, sin desatender la dirección de los lineamientos fijados, la concentración del esfuerzo va circulando entre los distintos miembros en función de sus perfiles, intereses, saberes, experiencias, funciones y relaciones. Se utilizan herramientas específicas para cada una de las fases.
Método: Las acciones se piensan y desarrollan a partir de la metodología de planificación. Establecer un método de trabajo ordenado, claro y consensuado es la base para una acción colectiva efectiva.
Organización: La organización para la ejecución de la acción planificada es otra de las cuestiones más importantes. En este sentido, las líneas de gestión integrales y transversales constituyen sus propios equipos y designan su referente que están en comunicación con los referentes de cada línea de trabajo. De estas dos instancias de articulación técnica (por línea e interlínea) surge el plan de trabajo consensuado desde el punto de vista técnico-político ordenado en base a variables de priorización y en una tercer instancia se evalúa en la mesa de referencia política, se le da un espacio en la agenda y comienza la instancia de comunicación externa.
Al mismo tiempo, Ideal funciona como Asociación Civil y lleva un orden de gestión-administración pensado en el mediano y largo plazo.
La organización como sistema: Podemos definir una organización como un sistema social compuesto por individuos, grupos y/o instituciones que teniendo valores compartidos, se interrelacionan y utilizan recursos con los que se desarrollan actividades tendientes al logro de objetivos comunes.
Una Organización existe cuando hay personas capaces de comunicarse e interactuar para lograr un objetivo en común y funcionan mediante normas dispuestas para estos propósitos. Es un grupo social compuesto por personas que conforman una estructura sistemática para producir bienes o servicios con el fin de satisfacer necesidades dentro de un entorno y así lograr el propósito siendo esta su misión.
De esta definición se desprende:
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Es un sistema social porque está constituida por un conjunto de personas, grupos o instituciones cuyas actividades se relacionan entre sí para lograr objetivos.
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Cada individuo desempeña un rol indispensable para que el sistema subsista.
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La organización siempre tiene un propósito, que a veces puede ser claro y en otras no tanto.
El sistema de la organización identifica: Objetivos; Metas; Recursos Humanos; Recursos Materiales:
a. Recursos Físicos: materias primas, maquinarias, herramientas, vehículos, computadoras, etc. y
b- Medios Naturales: los combustibles y la energía eléctrica, hidráulica, eólica, etc.
c- Recursos Financieros: el dinero, los préstamos, las acciones, títulos, bonos, etc.;
d- Información: son los recursos que genera la mente humana, apoyados o no por el uso de la tecnología.
El objetivo de esta organización social es construir una red de gestión en el marco de la comunidad organizada de la sociedad local en forma articulada con el Estado y sus políticas públicas en todos sus niveles. Se identifica en esta organización social 3 niveles operacionales:
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De decisión política: vertical.
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De gestión técnico - política: horizontal con reporte a la vertical.
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De articulación territorial horizontal por proyecto con reporte a la técnico - política.
Protagonismo del proyecto: “En el centro está el proyecto” en el sentido que nos encontramos y reunimos con el fin de concretar una programación gestionable, cada miembro del equipo aporta su saber que nutre la propuesta general que lleva el sello colectivo de Ideal. Una vez construido se pone en juego en la red de construcción política a través de los referentes asignados.
Semillero: este principio es entendido en términos de proyecto y de referentes. Cada proyecto es considerado como un elemento con potencial para lograr transformaciones en el corto, mediano o largo plazo y, al mismo tiempo, las personas que forman parte de Ideal recorren un proceso de formación y crecimiento en función de su vocación pública manifiesta.
Trabajo: Bajo el lema trabajar, trabajar y trabajar. El trabajo constante, perseverante y comprometido es la contracara del compromiso colectivo que tenemos con la transformación, un nuevo modelo de hacer requiere del esfuerzo sistemático prolongado a lo largo del tiempo para verse realizado.
Creatividad: Reconceptualizar lo político, incorporar herramientas de otras área que hacen a nuestro desarrollo integral, romper los límites hasta alcanzar una nueva forma como generación política.
Compromiso con la innovación: Si hay una constante es el cambio. En instancias de laboratorio experimentamos nuevas formas de organizar y co-crear, investigando sobre nuevas tendencias en métodos y herramientas de co-creación.
IDEAL y la red que constituye la comunidad política local: Ideal nace como una Asociación Civil sin fines de lucro y, por lo tanto, es actora de la sociedad local. Nace en red con dos instituciones más: Ideal Quilmes e Ideal Lanús y juntas se potencian en los estudios de la Región Metropolitana de Buenos Aires, territorios que integran. Siendo su objetivo institucional el análisis y estudio del desarrollo local y, su foco puesto en el diseño y ejecución de políticas públicas con impacto territorial, La red Ideal está enfocada en tender puentes con los Estados locales, influenciando o siendo parte de la gestión, al mismo tiempo que se vincula con instituciones dedicadas al conocimiento -locales, provinciales, nacionales y globales- aplicable a la formulación de políticas públicas y, asimismo con todas las organizaciones e instituciones vinculadas con los sectores del trabajo, la economía en general y el desarrollo de todas las actividades que hacen al acceso a derechos sociales y políticos.
IDEAL se propone como un nodo central en la configuración de una trama local en red que “producen conversaciones, transferencia de saberes y acción territorial integral y planificada respecto a qué Ciudad queremos habitar y como pensamos en construir Quilmes, Lanús, Avellaneda del Futuro.
III- MISIÓN y VISIÓN
IDEAL Avellaneda es un espacio creado a partir del encuentro inter-generacional y multidisciplinario que busca fomentar la creatividad, el intercambio y la participación a partir de las propuestas e inquietudes de la diversidad de actores que integran el entramado social de nuestra ciudad: estudiantes, organizaciones sociales, espacios de género y diversidad, espacios comunitarios, sectores de la economía social, sindicatos, trabajadores y trabajadoras, centros de formación, vecinos y vecinas, funcionarios y funcionarias, sectores culturales, industriales, comerciales, instituciones deportivas y ambientales, organizaciones de la comunidad que contribuyen a la construcción de un modelo de desarrollo local sostenible con inclusión social. Es por esto que Ideal Avellaneda está pensado como un espacio dinámico, de puertas abiertas a la comunidad, para la planificación, formación y desarrollo de un proyecto colectivo concertado en diálogo permanente con el Estado local.
Un modelo de desarrollo sostenible con inclusión social requiere de la acción de la comunidad organizada, entendida como la red de actores que construyen el sentido de lo local, y de un nuevo concepto de Estado que convoque a ensanchar los márgenes de lo posible. Un Estado que invite a participar, y que esté al servicio de las necesidades reales de quienes viven en el territorio, generando políticas e instrumentos que potencien la trama de la acción comunitaria. En este sentido, IDEAL Avellaneda busca promover espacios que permitan formular propuestas que mejoren lo cotidiano y que generen las directrices estratégicas para insertar lo local en un espacio de integración más amplio desde la singularidad propia que le otorga su identidad particular. Nos proponemos debatir, planificar, formar y formarnos, aumentando la capacidad institucional del Estado para la concreción de lo que es indispensable: el diálogo polifónico que nos permita arribar a la construcción de nuevos mecanismos que resuelvan los problemas de nuestros vecinos y vecinas. Acercarse a los problemas y crear las soluciones, repensando nuevas ingenierías de procesos y procedimientos públicos que garanticen la universalidad en el acceso a los derechos, sólo es posible con un Estado que comunique de forma transparente, clara y eficiente diferentes políticas de gestión llevadas a cabo.
Hoy, luego de un año y medio de gestión, estamos en condiciones de enfocarnos en la organización de las capacidades en función del análisis y construcción de datos válidos para la formulación de políticas y para la construcción de los lineamientos comunicacionales que reflejan las directrices y contenidos específicos del modelo de desarrollo nacional y popular que proponemos con impacto local, regional y nacional.
IV- Objetivos IDEAL
Objetivo General
Contribuir, desde diferentes campos del saber, a la construcción comunitaria de un modelo de desarrollo local sostenible que incorpore transversalmente las variables de género y diversidad, ambiente e identidad local, en la región metropolitana en general y en la ciudad de Avellaneda en particular.
Objetivo Específico
Contribuir a la consolidación y al progresivo fortalecimiento de la participación ciudadana en los procesos estatales de diseño e implementación de políticas públicas.
Tipo de acciones: El programa de trabajo para la construcción de una red de desarrollo comunitario y apoyo social desplegado por IDEAL Avellaneda está orientado a la población directamente involucrada en las políticas públicas articuladas por la organización política en el ámbito local.
Son principalmente nuestras metas:
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Contribuir a una perspectiva de participación y construcción política que incluya la visión amplia y crítica de las problemáticas y necesidades sociales en la Ciudad de Avellaneda.
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Consolidar una red fluida de intercambio y cooperación con distintas organizaciones no gubernamentales que permitan la elaboración y ejecución de proyectos conjuntos.
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Aumentar la capacidad de gestión del Estado Local propiciando el diseño y ejecución de proyectos en conjunto con actores de la sociedad local.
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Fortalecer los vínculos solidarios entre el Estado, la comunidad y las instituciones de la sociedad civil.
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Constituirse como referentes para la formación política en gestión en la Provincia de Buenos Aires.
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Establecer estrategias conjuntas con organismos y organizaciones a nivel provincial, nacional e internacional.
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Consolidar una agenda permanente y multidimensional de actividades de interés para los vecinos en general y los públicos interesados en particular.
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Serreferentedegestiónpúblicaeninnovaciónycomunicación
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Facilitar la concreción de proyectos e iniciativas propuestos por actores locales.
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Promover la alianza con el sector privado para la concreción de proyectos.
Las acciones se tipifican en:
1) Promoción social y comunitaria: Son las acciones de organización de las nuevas comunidades a través de la formación de grupos de bases, representaciones formales, capacitaciones de agentes comunitarios etc. También se incluyen las acciones de promoción en educación, salud, emprendedores, cultura etc., que posibilitan un fortalecimiento del conjunto de la población. Aún en ese frente se realizan acciones orientadas a la apropiación de espacio urbano y a la educación ambiental, que asume importancia estratégica dentro de los objetivos generales del Programa.
Entre las acciones de promoción se trabaja la inclusión de los sectores más vulnerables en los programas públicos de asistencia social y de transferencia de ingresos y de Apoyo al desarrollo de actividades productivas y de generación de ingresos. Se propone el diseño de instrumentos y dispositivos que faciliten el impacto territorial de las políticas públicas superestructurales (brindando información, espacios de materialización de los lineamientos fijados en la legislación y programación general, brindar información políticas de acceso a derechos y facilitar la cumplimentación de documentación para su trámite, un ejemplo de esto es la Escuela de Formación de Salud Popular).
2) Mecanismos de participación de la sociedad civil y de población de destino de las acciones.
Las instancias de participación son las siguientes:
A nivel de las comisiones de trabajo por línea integral e intercomisión;
A través de la participación en las actividades de debate (conversatorios);
A partir de la co-gestión de proyectos con organizaciones públicas y privadas; A través de la ejecución de Foros de participación.
3- Acciones de comunicación: las acciones de comunicación se categorizan en externas e internas. En relación a la comunicación interna se establecen dos mecanismos: via whatsapp en grupos establecidos por comision/equipo de trabajo;
vía mail newsletter con novedades mensuales de gestión (surgidas de la integración de acciones en la comisión intersectorial) y actividades de participación interna (ej sorteos u otras actividades de juegos integradoras); comunicación externa: directos, contacto vía e-mail con participantes de actividades; contacto vía mail con inscriptos a cursos y talleres; fidelización de base de datos; diseño y actualización de webwww.idealavellaneda.com.ar; redes sociales: twitter; IG, facebook ; actividades de conversatorio transmisión youtube. Difusión impresa para proyectos específicos en articulación con organizaciones territoriales.
La definición de principios, misión, visión, objetivos y metas se constituyó como un proceso colectivo de construcción de significado previo a la puesta en marcha del instituto y que forma parte del proceso de operacionalización del proyecto que desarrollamos desde nuestra institución.
Perspectiva de intervención: La perspectiva de intervención que adoptamos tendrá como base fundamental la multidimensionalidad, es decir, nos da forma una heterogeneidad que se construye a partir de una variedad de dimensiones, ya sean personales, sociales, comunicacionales, culturales, de géneros, económicas, etc.
Siguiendo la línea de la multidimensionalidad pensamos los ámbitos de intervención como un entramado de actores y saberes que se orientan a la gestión de soluciones colectivas de carácter público. El Instituto propone interrelacionar diferentes planos de construcción de la realidad, identificando a priori tres niveles:
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A nivel del Estado en todos sus niveles de poderes (local, provincial, nacional, regional, ejecutivo, legislativo y judicial).
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A nivel comunitario, la articulación con el equipo territorial en el proceso de diagnóstico e implementación de políticas con impacto territorial.
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A nivel cogestión con otras/os actores representativos/as (organizaciones de la sociedad civil, cámaras empresariales, instituciones educativas, institutos de investigación, universidades, entre otras) en forma de estrategias de acción local y con miras a la integración extraterritorial, en red con IDEAL interdistrital.
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Dicha caracterización también pone énfasis en el agenciamiento, es decir, la capacidad de cambiar determinadas cuestiones, de hacer más maleables ciertos puntos a partir del aumento en la diversidad de vínculos. Por ello mismo, nos definimos por y en las redes que podamos tejer y construir.
Redes organizativas y tejido social. La construcción horizontal de sentido
Definición e importancia
Las redes son tan antiguas como la humanidad. Redes familiares, de amigues, de profesionales, de mujeres, de artistas; redes para recreación, estudio, debate, trabajo, entre otras. Las redes tienen infinitas posibilidades y pueden adquirir diferentes formas, pueden involucrar miembros (puntos, nodos, actores) que registran distintos poderes relativos. Las redes organizan las actividades humanas y propician una unión con un sentido específico y, así mismo, proveen a las partes de
bienes o servicios que facilitan el cumplimiento de sus intereses particulares. Las redes son la suma de individualidades (en términos personales u organizacionales) que constituyen un colectivo con un sentido común que mantiene unida a las partes.
El concepto de redes se viene utilizando desde hace varios años, y se aplica de diversas maneras. Un Estado local constituye en sí mismo una red con las organizaciones que se vincula para el cumplimiento de sus obligaciones públicas, sin embargo, no se manifiesta como un paso importante en la organización de los diversos grupos existentes en la comunidad (las familias, grupos de deportes, artísticos, etc). La práctica de comunicación y organización ha sido y sigue realizándose de manera separada, sin duda hace falta un replanteo en relación a la integración o incluso una nueva estrategia de revinculación donde se respeten y potencien las identidades organizacionales locales.
La importancia de las redes se fundamentan a partir de variadas causas pero aquí sobre todo nos interesa su capacidad para sostener un tejido social valioso cuando pensamos estrategias para reconstruir o generar una trama social que brinde base estructural a las poblaciones más vulnerables donde cuesta intervenir con los mecanismos de política pública actuales.
Aspectos esenciales para tener en cuenta en el proceso de construcción de redes
a. Las conexiones y las relaciones entre las personas son más importantes que las características individuales;
b. Un cambio en cualquiera de sus partes afecta a todas las demás;
c. La Información va y viene a través de estos circuitos que integran la red;
d. Existen distintos tipos de centro: una programación (objetivo central); un sujeto de política (en el que confluyen los lineamientos de acción); una institución en la que confluyen un conjunto de instituciones e individuos que se sienten convocados, identificados y contenidos.
Principales objetivos organizacionales para conformar una red:
a. Lograr que descubran que hay otras personas atrapadas en el mismo problema para fortalecer las redes de fortalecimiento;
b. Buscar alternativas de solución y promover actividades para mejorar su situación; c. Motivar a las personas no implicadas en la red para que apoyen las diversas actividades programadas;
d. Establecer un sostén que garantice el trabajo colectivo constructivo en términos materiales y simbólicos.
Lineamientos a tener en cuenta:
1- Toda red debe tener un sentido, un sentido específico y un sentido que se unifique en una centralidad. El sentido de la acción está dado por el modelo, programa o proyecto que se quiera construir.
2- Incorporación de la perspectiva de red en los perfiles de liderazgo: La forma de concebir la organización puede girar en torno a un equipo central que organiza y una cantidad de personas que ejecutan. La tarea en el avance organizativo está en
cómo desarrollar el trabajo hacia el desarrollo comunal y local a partir de esos nexos, de las redes de cada uno y cada una, de la redes de afinidad propias de los actores; dicho en otras palabras, desde las redes hacia una aproximación al desarrollo, este salto sólo es posible que sea ordenado a partir de un método de trabajo claro que provea de herramientas ejecutables en dos sentidos, por un lado, para la creación de conocimiento colectivo y, por otro, para la organización de la acción transformadora.
Es importante que los y las líderes y dirigentes de los diversos organismos o redes formadas (directivas comunales, de salud, jóvenes, mujeres, ambiente, niñez, etc.) reconozcan la necesidad de desarrollar las redes en dos sentidos: i- desde las personas y/o organizaciones que forman parte de las redes comunitarias a la dirección y ii- desde la dirección o el liderazgo hacia las redes comunitarias, i y ii combinadas. Es importante que a partir del redescubrimiento de los espacios socio-comunitarios y de la planificación participativa, el trabajo con las redes se pueda verificar los cambios que se van generando.
Cada organización en sí misma es una red que tiene interconexiones comunitarias y, a su vez, se referencian con un centro, en este caso la red Ideal, desde una centralidad metodológica de anclaje territorial, establece lineamientos estratégicos que involucra, para su ejecución, a las organizaciones locales y sus redes comunitarias.
3- Consideración del espacio territorial: Es analizado desde el punto de vista de su existencia física (redes de servicios, equipamientos, mobiliario, inmobiliario) como así también desde el aspecto relacional, como entramado de instituciones y sujetos que tejen la comunidad local y generan valor.
4- Esta en eje el debate sobre qué tipo de Estado apuntamos construir, si un Estado que “fagocite” la organización comunitaria estatizando o un Estado que promueva y conduzca la construcción comunitaria estableciendo límites nítidos entre el nivel organizacional comunitario y el nivel estatal, permitiendo el sostenimiento de las identidades organizaciones como capital social valorable en una estrategia que busque multiplicar el tipo de recursos necesarios para la construcción comunitaria local.
La organización de la RED - Ideal como centro: La red que trabajamos cotidianamente por conformar sirve fundamentalmente para conectar demandas sociales diversas con un entramado institucional público-comunitario para obtener atención y canalización. Existen claramente distintos tipos y alcances de respuestas a las personas a partir de su experiencia individual de identidad en su red: bienestar, protagonismo y toma de decisiones, incluyendo los hábitos de cuidado de la salud y la capacidad de adaptarse a situaciones conflictivas. Se crea un contexto o un espacio en el cual los lazos de apoyo surgen inmediatamente. Protege la salud de la personas, le da sentido a la vida. Las personas descubren que ese problema que alguien tiene es de muchos. Las redes son una realización conjunta de actividades que se plantean; existe un momento emocional donde se da la comprensión, el estímulo y el apoyo. Es una forma organizativa donde se intercambian información personal o social, intercambios que favorecen la resolución de conflictos y neutralizan o atacan desviaciones que las personas puedan tener en su conducta.
Las redes pueden clasificarse de varias formas, dependiendo de la concepción de organización que se tenga. Vamos a referirnos a las redes de modelo "telaraña" para desarrollar el marco de trabajo de la comisión de Desarrollo Comunitario de nuestro instituto. Esta línea de trabajo funciona con un equipo de administración central del cual surgen conexión de diferentes subcomisiones. Esta administración central, que sigue patrones políticos y técnicos-metodológicos apoyados en decisiones colectivas de organización asamblearia. En este modelo heterogéneo resulta natural construir vínculos tanto horizontales como verticales con miembros o personas con distintas concepciones y visión de la realidad, pero que tienen el mismo interés colectivo y logran un punto de coincidencia en la construcción específica de su plan de trabajo por subcomisión esto es: adultos mayores, infancias y juventudes, salud comunitaria, cultura, patrimonio y comunicación, economía y acceso a la justicia, transversalizado por las líneas de trabajo de ambiente, género e identidad local.
Desde Ideal Avellaneda se convoca la línea de trabajo intersectorial enfocada en la producción de Desarrollo comunitario. De esta forma y siguiendo nuestra metodología de organización, el trabajo se organiza en sub-comisiones de trabajo que convoca a distintxs actores locales y extra-radio que construyen diariamente la trama enfocada en un ámbito de intervención específico. Estos ámbitos son: salud comunitaria, como eje vertebral; Infancia y adolescencia; adultos mayores; ciudades y comunidades sustentables.
Teniendo como centro modelo de desarrollo comunitario-cuidados, se establecen lineamientos de intervención socio-ambiental que se organizan para el diseño e implementación de intervenciones locales a partir de comisiones de trabajo.
Capítulo II
LA PROBLEMÁTICA DEL PODER Y EL ROL DEL ESTADO
La problemática del Poder es crucial para definir las posibilidades de un proyecto de ciudadanía plena de influir en las decisiones públicas y de controlar en la construcción de un rumbo.
El neoliberalismo procuró “desideologizar” la política, planteando el fin de una etapa de antagonismos, el fin de la historia. El triunfo global del capitalismo venía a confirmar el fin de la problemática del poder y la posibilidad de una democracia de mercado donde los individuos acudieran libremente a la satisfacción de sus intereses individuales sin que ninguno de ellos intentara imponer al resto sus preferencias “privadas” (políticas o ideológicas).
Hoy más que nunca el poder se evidencia como una relación social y no como un objeto depositado en instancias institucionales, este es sin duda uno de los logros más importantes que ha conseguido el proceso kirchnerista.
Habilitar el concepto del poder como relación social y la posibilidad de construir, a partir de la cooperación y la participación nuevas fuentes de poder que aumenten la capacidad de gestionar las transformaciones que requiere el desarrollo local es una
tendencia de construcción pública que se sembró en el año 2003 y que hoy continúa a través de las expresiones que profundizan el modelo nacional y popular.
Esto permite comprender al Estado desde una lógica más ampliada, donde es un actor crucial pero no el único de la red que se requiere para potenciar el Desarrollo.
Esta óptica tiene la virtud de analizar lo local en relación con las instancias provinciales y nacionales y, sobre todo, incluir la variable global.
Un Estado fuerte, no encerrado en sí mismo, potenciando redes y permitiendo la participación y empoderamiento de los ciudadanos es condición para sostener las políticas estratégicas que requiere la consolidación del Modelo Nacional y Popular.
Un Estado que planifique el aumento de su capacidad institucional y sostenga políticas a mediano y largo plazo es un Estado preparado para defender los derechos de los ciudadanos.
Es sabido que la sostenibilidad de las políticas a mediano y largo plazo requieren una fuerte apropiación por parte de la Sociedad Civil a las que van dirigidas, y un diálogo continuo y conducido entre la Sociedad y el Estado es el proceso que nos permite aumentar la calidad y capacidad institucional y democrática de nuestros Estados Locales.
En este sentido aparece el Estado y su “aparato estatal” como una herramienta de primer orden. Esta entonces en la política la obligación de crear un poder que sustente su conducción y crear las capacidades necesarias para sustentar procesos de transformación duraderos.
Desde nuestra concepción el Estado debe resultar fortalecido del proceso de implementación de políticas que surgen a partir del seguimiento y profundización del Modelo Nacional y Popular, aumentando su capacidad institucional a partir del sostenimiento de políticas estatales de mediano y largo plazo que solucionen los problemas estructurales de desarrollo y generen nuevas condiciones de crecimiento.
EL ROL DEL ESTADO
No existe una única forma de definir el Estado3 y a razón de esto existen en la discusión varias teorías. A los fines de este trabajo y considerando que somos un organismo de la sociedad civil, tomaremos la definición que concibe al Estado como una relación social. Desde esta concepción, el Estado se desenvuelve en la forma de una relación, de un vínculo entre los diversos actores sociales y asegura la continuidad de los contratos, una forma de producir y de distribuir la riqueza, es decir el modelo de acumulación. A esta definición podemos incluir el concepto esgrimido por Oscar Oszlak quien define al Estado en los términos de “relación de dominación” visualizando un aspecto material (aparato institucional) e inmaterial que al tiempo que se conforma a sí mismo, va transformado también a la sociedad.
Como ya dijimos anteriormente el perfil del Estado resulta de un proceso histórico dinámico que se relaciona con el modelo de acumulación y configura distintas tramas de relación entre éste y la sociedad.
Las formas y los temas que nos relacionan se modifican conforme principalmente el modelo de acumulación vigente y el tipo de Estado que surge consecuentemente. El Dr. Garcia Delgado (Flacso) se refiere al modelo de desarrollo productivo inclusivo de la primera década del siglo XXI, que se caracteriza por una estatalidad más activa (tanto en la regulación de la economía como en la distribución de la riqueza y la inclusión) y con una perspectiva más política, tras los pasos de la consecución de un proyecto social inclusivo y de un desarrollo pro industrializador, para salir del habitual ciclo económico generado por la vuelta del modelo neoliberal. Ello lleva también a una mayor autonomía política y una nueva forma de inserción regional e internacional que amplía sus vínculos hacia las BRICS y la CELAC.
Esta fase sería progresiva en relación a un Estado que favorezca la inclusión, sin embargo, se vio nuevamente interrumpida por una vuelta a América Latina de gobiernos neoliberales. Hoy Argentina, México, Bolivia han logrado retomar el modelo productivo inclusivo de base popular en el marco de una pandemia global que profundiza las consecuencias de crisis del tejido social y económico, a raíz de las políticas de endeudamiento, ajuste y recorte financista 4.
I- El rol del Estado en la regulación de las actividades económicas y en la promoción del Desarrollo con Inclusión.
El Estado tiene como finalidad proteger el interés general y asegurar el bienestar del conjunto de sus habitantes, para lo cual interviene en el funcionamiento de la economía. Asimismo, teniendo en cuenta que los capitales privados que participan en los mercados están impulsados por el objetivo de maximizar su propio beneficio, el comportamiento de los sectores empresarios no coinciden necesariamente con los intereses y los objetivos de una sociedad, entendida como un todo. A partir de esta circunstancia, el Estado adquiere un rol activo en lo referente a: (a)- la regulación de las actividades económicas y (b)-en el impulso de políticas que promuevan el desarrollo individual, familiar, social, comunitario y político de los habitantes.
Respecto a la regulación de actividades económicas, se llevan a cabo a partir de la consecución de cuatro elementos fundamentales: procurar la generación de riqueza por parte de los distintos actores económicos; distribuir esa riqueza de un modo equitativo en la sociedad que, a la vez, genere incentivos para desarrollar áreas económicas que el mercado por sí solo no promueve; dirigir la actividad productiva en sectores estratégicos para el desarrollo económico donde el mercado no opera y sostener este proceso virtuoso a lo largo del tiempo.
Respecto a la promoción del desarrollo con inclusión social, hablamos de personas como titulares de derecho y desde esta perspectiva transitamos el camino de la inclusión. De esta forma, la restitución de derechos constituye un factor clave para
promover, proteger y garantizar los derechos de todos los ciudadanos, este es el norte del diseño de políticas de mediano y largo plazo que tienen como objetivo el acceso al trabajo, a la educación, a la salud, y las vinculadas también con los ingresos dignos, la calidad de vida la representación política, la participación política y la libertad para todos.
En lo que Oszlak define como la "cuestión social que va a girar alrededor de conflictos tales como una equitativa distribución del ingreso, la riqueza y las oportunidades, que indefectiblemente surgen a raíz de las tensiones y contradicciones sociales generadas por el orden económico establecido. De este modo, con el fin de intentar resolver sus aspectos más críticos, el Estado Nacional asume múltiples roles y responsabilidades como es la intervención activa en diversos sectores de la economía y el mercado, tanto sea a través de la regulación jurídica de los sectores como de la generación de un cierto equilibrio en la distribución de los beneficios económicos y sociales entre los distintos actores” (Oslak, O. 2001).
Si bien todos los Estados cuentan con herramientas legales y de política económica que les permiten influir en los mercados, el alcance de las mismas puede variar en distintos grados, dependiendo del tipo de sociedad que se analice y, sobre todas las cosas, cuál haya sido la dirección política y económica que esa sociedad haya elegido a través de sus sistemas políticos e institucionales. Esta definición va a dar lugar a la conformación de una determinada “agenda estatal constituida por el conjunto de cuestiones no resueltas que afectan a uno o más de sus sectores -o a la totalidad de los mismos- y que, por lo tanto, constituyen el objeto de la acción del Estado su dominio funcional. En este sentido, las políticas que éste adopte van a representar, en el fondo, tomas de posición de sus representantes e instituciones frente a las diversas opciones de resolución que esas cuestiones vigentes admiten teórica, política o materialmente” (Oslak, O. 2001).
Esta circunstancia va a dar lugar a la definición de ciertos sectores estratégicos en los cuales el Estado va a justificar una participación activa, la cual evidentemente va a variar de acuerdo a las prioridades específicas asignadas en los diferentes países y momentos de la historia. De este modo, “el rol que adquiera el Estado, en cada momento histórico, puede ser concebido como una expresión político-ideológica de una agenda vigente” (Oslak, O. 2001) en ese espacio-temporal. Así, el interés nacional o la agenda de estado se va a manifestar en distintas circunstancias, por ejemplo: cuando la producción de un bien o servicio afecta a la balanza de pagos, cuando resulta indispensable para la supervivencia de los individuos, cuando deba asegurar la integración territorial (el caso de cobertura de transporte), cuando monopoliza un factor productivo, cuando es el principal insumo para la producción de los demás bienes (energía), entre tantas otras posibilidades.
Otro aspecto relevante donde se advierte la participación directa del Estado es en el ámbito de los mercados extranjerizados, donde cumple el rol fundamental de evitar la expoliación de los recursos locales, así como el drenaje de divisas al exterior que puedan reducir las reservas públicas de activos internacionales. En resumen, la presencia del Estado como un actor activo en la regulación de la economía y del mercado tiene como objetivo central velar por el bienestar general de la población, tomando mediante sus atribuciones institucionales los recaudos necesarios para
asegurar un desarrollo progresivo y sostenido de una actividad económica orientada hacia la generación de beneficios para el conjunto de la sociedad.
Estos propósitos van a cobrar mayor importancia en el caso de las economías periféricas ya que, al verse frecuentemente asoladas por estructuras productivas dependientes de insumos y tecnologías generadas en el exterior, las posibilidades de desarrollo se ven disminuidas. Una regulación eficiente de los mercados, en este sentido, contribuye con fuerza a evitar crisis de estrangulamientos en la cuenta corriente de la balanza de pagos por escasez de divisas, tanto sea en períodos de menor crecimiento económico o de crisis internacional.
Asimismo, el Estado va a cumplir otro rol esencial relativo a dar impulso a los distintos actores económicos en su interés de generar riqueza, a través de una función de complemento, que les permita a las empresas y al mercado mantener ciertos niveles de estabilidad, provisión de información y, eventualmente, recursos. De esta manera, las políticas públicas pueden orientar al conjunto de la economía hacia un desarrollo basado en la generación de ganancias económicas, una distribución armonizada de esos beneficios hacia los distintos actores e individuos de esa sociedad y, primordialmente, el mantenimiento de un ordenamiento económico, político y social sustentable.
I.1. El rol de los Municipios en la promoción del Desarrollo Local
A partir de la reforma estructural iniciada en la Administración Pública Nacional en el año 1989 en nuestro país se abrió la discusión de cuáles deben ser los nuevos roles y funciones que el gobierno local debe asumir.
Los gobiernos locales deben asumir en la actualidad la responsabilidad de gerenciar la salud, la educación, incorporar a su estructura demandas nuevas como son las problemáticas ligadas al género, el ambiente y la Juventus, entre otras, la promoción de proyectos productivos de desarrollo local enfocados hacia los mercados internos y externos, la generación de infraestructura local para potenciar sus ventajas competitivas y para lograr la inversión de privados, el rediseño o fortalecimiento de sus estructuras administrativas con el objeto de lograr mayores niveles de productividad institucional y por ende un mejor posicionamiento en el sistema competitivo en el que están insertos. Sumado a todo esto las actividades rutinarias y tradicionales que siempre ha desarrollado el estado municipal.
Para encarar procesos de reforma institucional y organizativa, los gobiernos locales necesitan conocer la utilidad y viabilidad de adoptar nuevas tecnologías de gestión para el planteo estratégico de medidas y acciones que permitan sostener políticas de mediano y largo plazo.
Capítulo III
MODELO DE DESARROLLO LOCAL y GESTIÓN PARTICIPATIVA
Definimos a priori “modelo” como la construcción basada en un diseño previo que puede replicarse con ajustes en tanto atiende variables esenciales de forma, lógica y sentido. Y a “desarrollo local” en tanto esa construcción apunta al logro del crecimiento económico más la integración de todos los sectores sociales y económicos (con posibilidad de hallar en él la satisfacción de sus necesidades y expectativas culturales, espirituales, familiares etc.) en un territorio Municipal de gobierno Local, donde la consideración de la identidad comunitaria y la historia de pertenencia pasan a ser elementos claves en el momento de diseño del modelo.
El desarrollo local, además de pensar en el territorio, supone otras cuestiones: la más importante es entender el concepto de desarrollo como la idea del crecimiento económico con impacto social. No cualquier proceso de crecimiento es desarrollo local.
No cualquier actividad económica fomenta el desarrollo local. Sólo aquella que, a la vez de motorizar el crecimiento, de generar volumen económico en el lugar, genera mejoras en las condiciones de vida; sobre todo, en lo que tiene que ver con los ingresos de la población. (Arroyo JGM 2003).
A partir de que el Estado local es concebido como co-gestor y promotor del desarrollo económico de una ciudad en cuestión, una de las funciones que debe asumir es la de gerenciar la interacción de los distintos sectores locales con el fin de garantizar la movilización de todos los recursos disponibles, locales y externos, públicos y privados en beneficio del desarrollo de la ciudad.
Esta cuestión está vinculada a la necesidad de los gobiernos locales de propiciar instancias participativas en su gestión, de manera que la articulación de las acciones y objetivos de los diversos actores locales se conviertan en un medio para garantizar que un plan de acción determinado cuente con el apoyo de todos los sectores de la comunidad local con poder de incidencia en el proceso de toma de decisiones. Además, la posibilidad de tomar decisiones en forma conjunta promueve que las medidas que se tomen, se aproximen más a lo que la sociedad perciba como sus prioridades.
Como consecuencia de los procesos de modernización del aparato estatal, las relaciones entre el gobierno y la sociedad han asistido a un profundo cambio con respecto a las que éstas se han enmarcado tradicionalmente.
Una gestión participativa implica la voluntad política de los gobernantes de incorporar a la comunidad en la definición e implementación de los proyectos y acciones para el desarrollo local, al mismo tiempo que la comunidad acepte involucrarse con respecto a las cuestiones políticas, es decir que la participación de la ciudadanía no se limita a ser un mecanismo para acercar demandas y problemas a las estructuras del gobierno, sino que es una forma de hacer una búsqueda conjunta de las soluciones a los conflictos que se hayan planteado.
La gestión participativa lleva implícita la vocación de generar la creatividad y potencialidad en el otre, y abandonar la posición de dador ante el que no puede desarrollarse por sí mismo. La apertura surge de la valoración de las capacidades de lxs actores sociales.
La planificación estratégica participativa es una instancia (en este documento indagaremos esta y otras herramientas) que precisamente por la metodología utilizada para su formulación e implementación, posibilita que la municipalidad planifique acciones en forma conjunta con la comunidad y que esta se involucre efectivamente con las cuestiones que hacen al desarrollo de la ciudad. En este sentido, esta forma de planificar la ciudad rompe con el modelo clásico que separa las acciones de la administración pública con las del sector privado, porque introduce mecanismos que conllevan y necesitan de la articulación de las iniciativas público-privadas tendientes a producir impactos a escala local.
Comenzamos a hacer el ejercicio de pensar el abordaje de lo local dando integralidad a las variables sectoriales para pensar la perspectiva y la gestión de las políticas desde una mirada del Estado local, un ejercicio que nos permite formar y formarnos en relación al diseño de programáticas y también acceder a herramientas de gestión financiera, normativa, etc. que permiten propiciar la formación de cuadros integrales jóvenes con vocación de participar del proceso de toma de decisiones y gestión del Estado.
Ahora bien desde un espacio de la sociedad civil como es IDEAL Avellaneda tenemos como desafío impulsar nuestra construcción programática con base en la realidad territorial construir un modelo de desarrollo —entendido como la definición pragmática con profundidad teórica, territorial y de administración pública—construido en base a la combinación de líneas integrales de ejecución que conducen la acción con la finalidad de transformar la realidad desde una mirada de nuevo paradigma.
En este sentido, comenzamos a identificar líneas que corresponden a miradas transversales y que se cristalizan en un nuevo prisma, una nueva conciencia para resolver los problemas públicos: la importancia de atravesar las propuestas de acciones de corto y mediano plazo entendiendo que la consideración de la igualdad de género, el ambiente, la diversidad sexual y los procesos colectivos identitarios entendidos desde su dimensión comunicacional deben estar contemplados en el diseño de cada una de las líneas integrales de intervención específica.
En este marco se han identificado 10 líneas de intervención integrales que estructuran estrategias comunes para la resolución de problemáticas multicausales y 3 líneas transversales que son género, ambiente e identidad local.
Por otra parte, también se consideran las líneas de acción transversales que hacen a la instrumentación de las líneas programáticas.
El modelo de desarrollo puede definirse como el tipo de orientación que toma una sociedad en un momento histórico determinado, surge o se plasma a partir de la
combinación de una relación de equilibrio entre el rol del Estado, modelo de acumulación y el límite y característica de la relación Estado- sociedad civil.
Siguiendo la línea que venimos planteando, la gestión del modelo de desarrollo propone un enfoque que podemos predefinir con estas características 1- una visión más activa y presente del rol del Estado, regulador en su relación con el mercado y más articulador de las demandas y movimientos de la sociedad desde un enfoque de derechos; 2- la preeminencia de la política sobre la economía; 3- una no estricta separación entre la orientación política de transformación y la implementación técnica de la misma.
Las 3 líneas transversales, más las 10 líneas específicas integrales y las 4 líneas instrumentales se direccionan hacia el mismo centro “el modelo de desarrollo local”
